"Actuar desde el corazon"
La energia del corazon es la que nos mantiene honestos y en integridad con nuestras intenciones. Venimos de la Luz, esa es nuestra familia. Somos todos UNO, la separatidad no existe. Actuar desde el corazon es: no hacer daño, ser honesto, íntegro, encontrar el gozo siempre y vivirlo al tope; ah! y también, dar las gracias.
11-11-11 FTG

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domingo, 8 de julio de 2012

LOUISE HAY - LA PELICULA TRIPLEDIAMANTE

ME AMO Y ME ACEPTO TAL COMO SOY.....EN ESTA PELICULA NUESTRA NUESTRA LOUISE HAY NOS LLEVA POR EL SENDERO DE LA SALUD LA ARMONIA LA PROSPERIDAD EMPEZANDO POR AMARNOS NOSOTROS Y DANDONOS LA OPORTUNIDAD DE ACEPTARNOS TAL COMO SOMOS.......GRACIAS AL DIOS SUPREMO POR ESTE CANAL QUE NOS HA ENVIADO PARA AYUDAR POR "UN MUNDO SIN ENFERMEDADES EN ARMONIA ENTRE TODOS Y LLENO DE PROSPERIDAD"

lunes, 28 de febrero de 2011

Educar nuestra Inteligencia Emocional, una clave para el éxito

Autora: Lic. Claudia Lalloz
Coach Ontológico Profesional
Bs.As. Argentina
sobre ella en...

“La vida consiste en lo que el hombre está pensando todo el día”

Vamos tejiendo la trama de nuestra existencia con hilos de alegría y tristeza, de esperanzas y desilusiones, con algunos centímetros de resignación y otros tantos de ambición. Puntadas con las que a veces avanzamos o retrocedemos. Y el resultado siempre es nuestro. Desde la perspectiva del Coaching Ontológico instalamos en un lugar de trascendencia a la educación de nuestra inteligencia emocional pues consideramos que nuestros resultados no son sólo el producto de la mente racional, sino también de la mente emocional.

Frente al paradigma racional en el que fuimos educados, la propuesta del mundo de hoy es diferente. No podemos permanecer sordos a lo que nuestras emociones nos dicen. No se trata de batallar contra la razón para poner en su lugar a la emoción – de cambiar un soberano por otro- sino de darles a cada una de estas inteligencias humanas el justo equilibrio en nuestras vidas. Razón y Emoción no son antagónicas. Se necesitan mutuamente, se complementan. La una sin la otra nos hace sentir seres incompletos. Y de eso no queremos más.

Como todo cambio de paradigma, éste también lleva tiempo. No sólo por lo que implica aprender a conocer nuestras emociones, sino también porque desde la propia biología el cerebro procesa de una manera más lenta los datos provenientes del espacio emocional. Esto explica el porqué los seres humanos tardamos tanto tiempo en cambiar ciertos hábitos y respuestas emocionales con los que nos hemos manejado durante años creyendo que eran “nuestra manera de ser”.

Un proceso de desaprendizaje
Aprender a liderar con inteligencia nuestras emociones es, a su vez, un proceso de desaprendizaje, de des-educación. Comenzamos a liderar nuestra inteligencia emocional cuando logramos cuestionar aquellas rutinas defensivas con las que aprendimos a actuar.

Nos hemos manejado –quizá con éxito durante algún tiempo– con ciertos mandatos o imposiciones provenientes de nuestros padres, hijos, cónyuges, familiares, compañeros de trabajo, jefes, a quienes les hemos dado la autoridad para determinar e influir en nuestras emociones.

La propuesta de la educación de la inteligencia emocional radica básicamente en aprender a separar las emociones propias de las ajenas y a revisar cuáles fueron los motores que nos impulsaron a estar en el lugar que ocupamos hoy. Al revisar estas conductas pasadas, podemos reinterpretarlas y elegirlas nuevamente o desecharlas.

Esta reinterpretación conlleva a indagar mi espacio emocional en relación tanto conmigo mismo como con el sistema o los sistemas con los cuales interactúo. Al detectar una emoción observamos:

1. En Impacto en mí mismo.
2. El Impacto en mis relaciones.

Cuando hablamos del Impacto en mí mismo nos preguntamos, por ejemplo: ¿Qué aspecto de mí mismo me permite ver esta emoción? ¿Eso que veo es coherente con mis valores? ¿Me sirve esta emoción en mi vida? ¿La quiero? ¿Esto que estoy sintiendo me pertenece? ¿Es mía esta emoción?

Del mismo modo cuando hablamos del impacto de mi emoción en mis relaciones me cuestiono: ¿Qué consecuencias les trae a mis relaciones esta emoción que estoy sintiendo? ¿Qué emociones creen mis relaciones que me gobiernan a mí? ¿Cuáles creo yo que gobiernan en mis relaciones?

Algunos beneficios de la Educación de nuestra Inteligencia Emocional
1. La Flexibilidad ante el cambio: La actual sociedad nos exige en cierta manera ser más flexibles frente a los constantes cambios. Nuestros espacios laborales y los entornos sociales en los cuales interactuamos ya no se ajustan al paradigma racional o de control con el que muchas generaciones se sintieron cómodas. Hoy tanto las organizaciones como las familias (que también los son) requieren de personas flexibles, adaptables, capaces de aceptar otras interpretaciones. La no flexibilidad conduce al enfrentamiento y consecuentemente a la insatisfacción.

2. Conexión con la Importancia de Vivir: Esto significa hallar el placer de hacer lo que hacemos. Es disfrutar de nuestras elecciones, muchas veces nos sucede que hacemos demasiadas cosas –porque creemos que son importantes para nosotros– sin embargo, no las disfrutamos (mientras estamos haciendo algo que nos gusta, nuestra mente está pensando en lo que vendrá, con lo cual ni siquiera disfrutamos de esto que estamos haciendo y nos gusta). Tomar conciencia de ello es parte de nuestra educación emocional. Es estar conectado con nosotros mismos en el momento presente y alineados con lo que en verdad nos importa.

3. Sentido de Completud: Educar nuestra Inteligencia emocional nos posibilita hacer foco en lo que queremos y dejar de librar batallas interiores. Al elegir qué emociones queremos para nuestra vida, con quien queremos experimentarlas, logramos alejar aquellas que nos hacen daño y que impiden sentirnos completos. Encarnamos nuestra vida cotidiana conforme a los valores que elegimos.

4. Relaciones más estables: Al conectarnos con nuestras emociones, así como vamos sintiéndonos más completos al elegirlas, también logramos que nuestras relaciones sean más claras y estables. Dejamos las medias tintas y las sombras. Apostamos a aquellas relaciones con las que podemos mostrarnos auténticos. No dejamos pasar aquellas cosas que en verdad nos importan y que hacen a la calidad de la relación.

5. Satisfacción personal y logro de metas: Existe una estrecha relación entre las emociones, los pensamientos y las acciones. Por lo tanto, si tenemos claro qué queremos, nuestro pensamiento comienza a hacer foco para alcanzarlo y consecuentemente las acciones que emprenderemos estarán direccionadas hacia allí. Una mente educada emocionalmente sabe reconocer a qué la está predisponiendo cada emoción y por lo tanto puede intervenir sobre ella.

6. Desarrollo de la Confianza: Quien se educa emocionalmente conoce sus fortalezas y debilidades; trabaja estas últimas y se apoya en las primeras. La inteligencia emocional posibilita que las personas desarrollen la confianza en sí mismas, esto implica –entre otras cosas– que puedan pedir ayuda si la necesitan, que sepan aceptar un feedback sin ponerse a la defensiva, que logren reírse de sí mismos. En definitiva, que construyan una identidad privada estable con la cual sepan quiénes son y qué quieren en sus vidas.

7. Autocontrol: Si desarrollamos nuestra Inteligencia Emocional, ya no nos controlan las emociones sino que somos nosotros quienes las lideramos. Logramos actuar con calma, serenidad, equilibrio (para los griegos esto era la sofrosyne) lo cual nos permite seguir siendo lideres de nosotros mismos –y de los otros también– ante las situaciones adversas.

8. Empatía: Nuestro autoconocimiento emocional nos va dando pautas de observación en nuestro entorno relacional. Aprendemos a ver cuáles son las emociones que están impactando en el otro –y consecuentemente en nosotros, desarrollamos la habilidad de escuchar más allá de las palabras y de legitimar las diferencias. Cuanto más educamos nuestra mente emocional, más abiertos a las otras culturas y sociedades estamos.

El PODER DEL ENFOQUE
La calidad de nuestros pensamientos impacta poderosamente en nuestro espacio emocional; consecuentemente, uno de los primeros pasos a dar en este proceso de aprendizaje tiene que ver con detectar en qué cosas estamos enfocándonos.

La raíz de lo que sentimos está en los pensamientos que tenemos y en las interpretaciones que hacemos, es decir, que nuestros pensamientos generan emociones y éstas nos predisponen a la acción.

Podemos preguntarnos por ejemplo:

* ¿En qué me estoy focalizando todo el tiempo?
* ¿Cuál es la calidad de mis pensamientos?
* ¿Qué emociones me generan?
* ¿A qué me predisponen estas emociones?

Todos los pensamientos positivos provocan emociones y estados de ánimo constructivos, en tanto que los pensamientos negativos, nos llevan a emociones y estados de ánimo destructivos. El punto es cuál es nuestra elección. Pensemos por ejemplo ¿Para qué seguir haciendo foco en el deseo de venganza que me provoca el resentimiento? ¿De qué nos sirve seguir culpándonos por lo que hicimos? ¿Qué nuevo puede traer a nuestra vida esto? ¿Lo quiero para mí o no? ¿Qué otras posibilidades habría en mi vida si dejara de pensar tanto en vengarme o en sentirme culpable por mi pasado?

Si le damos poder a lo que no hemos hecho, a lo que nos falta, a lo que los otros pueden estar pensando de nosotros, a lo que “debería ser”, a lo que no nos gusta, o no queremos hacer; si todo el día pensamos en eso, nos estamos perdiendo la oportunidad de enfocarnos en lo que nos potencia y acerca al sentido de completud que buscamos.

Por ello una de las habilidades del autodominio emocional es el poder del enfoque positivo: elegir aquellos pensamientos que nos lleven a conectarnos con lo mejor de nosotros mismos, con lo que hemos hecho, hemos ganado, con lo que hemos aprendido, con lo que queremos hacer y con quién queremos ser.

Este primer paso marcará sin dudas una diferencia en nuestra vida.



miércoles, 23 de febrero de 2011

Tu puedes sanar tu vida - Louise Hay

Aunque posee una de las editoriales más famosas del mundo, la vida de Louise Hay no ha sido un camino de rosas. Ella misma nos la cuenta desde la distancia que produce el tiempo. Una mirada íntima y personal a su pasado, sus experiencias y cómo empezó a aplicar sus propias enseñanzas en ella misma. Sin embargo, en el camino de la memoria no anda sola. Los principales autores de la Hay House, nos relatan sus propias vivencias y el impacto que los libros de Louise Hay causaron en ellos en su momento


TU PUEDES SANAR TU VIDA - Louise L. Hay - RECONEXION.ORG from http://vimeo.com/user3999096 on Vimeo.

martes, 25 de enero de 2011

Tus Zonas Erróneas, Wayne Dyer

Técnicas para dominar los esquemas erróneos de tu conducta.
El primer gran amor. El amor a uno mismo.





La Autoestima y La Felicidad





Autoestima - La búsqueda de aprobación - La opinión mas importante es la propia.





La capacidad de elección de nuestros pensamientos y sentimientos.





El Capítulo 5 lo encuentran en
Liberándose del pasado.
http://www.youtube.com/watch?v=WCba1LMqs-Y&feature=related




Nosotros no somos nuestras etiquetas.





Deshacerse de la culpa




El Capitulo 8 lo enc0ntrarán en
La confianza en uno mismo

http://www.youtube.com/watch?v=oEfiI2jDkfw&feature=related



El Capítulo 9 lo encontrarán en
La elección es tuya.Elimina la preocupación
http://www.youtube.com/watch?v=fCljV3n59VA&feature=related



Lo falso que es la seguridad.
La limitación del perfeccionismo






Expandiendo nuestra consciencia.
Los prejuicios y fracasos






El camino a la felicidad no existe. La felicidad es el camino.






Que lo hallas disfrutado
Luzvioleta

miércoles, 5 de enero de 2011

Para nuevos resultados abre tu mente

"Si no puedes abrir tu mente, sería bueno que también cerraras tu boca"
-Refrán popular

¿Qué significa cuando nos dicen “Abre tu mente”? Sin duda se trata de una invitación a conocer algo nuevo y a evitar cerrarnos a ello. Pero, ¿Cómo se logra? ¿Cuál es el proceso para abrir nuestra mente? ¿Cómo se aterriza a la vida práctica esa recomendación tan intangible? Pues de eso te voy a habla hoy.

Primero que nada, hay que aceptar que todos, absolutamente todos, estamos buscando resultados, de un tipo o de otro. ¡Resultados! Eso queremos todos. Ya sea mejorar nuestra economía personal, o mejorar nuestra relación de pareja, u optimizar nuestra salud mejorando nuestro cuerpo, o acercarnos a una vida más espiritual. Sea lo que sea, el hecho es el mismo. Todos estamos buscando un resultado. Y ahí, lo primero que hay que conocer y aceptar es que todo resultado, absolutamente todo resultado es consecuencia de una acción.

Esto es un hecho axiomático. Es una ley. Todo resultado es consecuencia de una acción. Y de este axioma, si analizamos un rato esta acción-reacción tan evidente, podemos sacar varias conclusiones de trascendente envergadura para el desarrollo humano y la superación personal:

1) ¡Hay que hacer algo para obtener un resultado!

No existen los resultados de generación espontánea. No existen. ¡Hay que hacer! ¡Acción! Acción es la respuesta ante la pregunta de cómo obtener un resultado. Ya basta de creer que algo va a suceder solo. No hay nada más frustrante y decepcionante para una persona ilusa que esperar un resultado haciendo nada. Y lo peor, es que se trata de un autoengaño.

Ya sal a la luz y despierta: nada va a suceder si tú no haces que suceda. Esto lo saben perfectamente bien los líderes. Aquellas personas tan tremendamente valiosas en la sociedad enfocadas a la acción, que por ello generan resultados. Mientras que los demás, el resto de la gente perteneciente a la masa amorfa y babeante, solo espera, espera y espera a que algo suceda.

Y se queda esperando todo el tiempo. Hasta que surja un líder y ¡emprenda la acción! Ahí el resultado se empieza a gestar. Compréndelo y acéptalo, tienes que hacer algo para que un resultado se genere, desde hacer esa llamada telefónica y hablar, hasta hacer ejercicio o leer o escribir o salir al encuentro. Lo que sea, pero hay que hacer para que suceda el resultado.

2) Si has obtenido resultados en tu vida que no te gustan, ¡deja de hacer aquello que los genera!
Una vez más, partiendo del axioma de que todo resultado es consecuencia de una acción, pues si estás obteniendo resultados que no te agradan como por ejemplo que no te guste tu cuerpo, o no tienes el dinero que quisieras, o tu vida de pareja es un suplicio, o tu vida de relación social es un tormento por tu carácter, o si te sientes solo, o cualquier otro resultado en tu vida que no te gusta…, la solución consiste en ¡dejar de hacer aquello que genera ese resultado! Recuerda: no hay resultados de generación espontánea. No tienes dinero no porque ese sea tu destino y “así te tocó vivir”, ¡No!, no tienes dinero porque llevas a cabo acciones específicas que no generan riqueza a la velocidad y nivel que tú quieres. Tienes una vida de relación de pareja tormentosa y deplorable no porque “esa fue tu suerte”, ¡No!, tienes una relación conflictiva porque “estás haciendo algo” que mantiene ese conflicto diariamente. Tienes un cuerpo bofo y sonso no porque esa sea tu genética, ¡No!, tienes un cuerpo enfermizo y débil porque realizas acciones que lo llevan hacia allá, comes mal, prefieres dormir todo el tiempo, te sientas horas sólo a ver televisión. Tienes una fama de tontito o tontita no porque esa sea tu capacidad natural, ¡No!, tienes estupidez porque la has acumulado al elegir la acción de sólo ver bobos programas de televisión, platicar sólo con personas vanales y sin cultura, como ejemplos. Entonces… ¡deja de hacer todas esas acciones! Y verás como dejan de aparecer esos resultados que no te gustan. Así de sencillo.

3) Si deseas resultados diferentes en tu vida, deberás llevar a cabo acciones distintas en ella.
¡Este punto es medular para todo cambio! Y me encanta llegar a él. Si ya te diste cuenta cabalmente de que todo resultado es consecuencia de una acción, y ahora lo que quieres son resultados diferentes en tu vida, entonces tendrás que hacer cosas distintas en tu vida, acciones que nunca antes habías realizado, acciones totalmente nuevas para ti. ¡No existe otra manera de generar resultados distintos! Ya sal a la luz y despierta. En tu vida sólo generarás resultados distintos si realizas acciones que nunca antes habías hecho. Punto. No hay más. Si ahora deseas mayor riqueza económica, tendrás que hacer lo que nunca antes habías hecho en el manejo de tus finanzas. Si ahora deseas el diferente resultado en tu vida como puede ser una pareja más estable y amorosa, tendrás que llevar a cabo acciones con tu pareja que nunca antes habías llevado a cabo. Si ahora deseas el diferente resultado de un cuerpo más sano y bello, deberás llevar a cabo acciones que antes no hacías, como disciplinarte en una rutina de ejercicio y una extraordinaria alimentación. Si deseas el nuevo y diferente resultado de una vida más inteligente y sabia, tendrás que llevar a cabo acciones que antes no hacías, como el exquisito arte de leer y cultivar amistades sabias.

Si piensas que puedes obtener un resultado distinto mientras sigues realizando las mismas acciones de siempre, estás loco. Caerías en pleno terreno del absurdo. Es como aquella señora gorda que quiere bajar de peso tragando igual. ¡No se puede! Por eso Albert Einstein definió la palabra “Locura” de esa atinada y exquisita manera: Locura es esperar resultados distintos mientras se sigue haciendo lo mismo.

Insisto, si deseas un resultado distinto en la vida, necesitas hacer cosas diferentes, cosas que nunca antes habías hecho, y entonces, y sólo hasta entonces, empezarás a ver resultados distintos en tu vida.

Ahora bien, en el análisis que hoy estoy compartiendo contigo, así como todo resultado es consecuencia de una acción, ahora en forma retrógrada, la acción a su vez de qué es consecuencia. ¿De dónde nace una acción? ¿Cómo surge la capacidad de actuar? Respuesta: del pensamiento.

Sigue analizando conmigo el siguiente esquema, donde ya se empieza a ver la cascada de eventos retrógrados que explican el surgimiento de un resultado. Como ya vimos, todo resultado es consecuencia de una acción, y ahora toda acción, absolutamente toda acción, es consecuencia de un pensamiento.

R. W. Emerson afirmó: “Lo que antecede a toda acción es un pensamiento”. Y ahí está la clave. Si queremos llevar a cabo determinada acción, primero necesitamos pensar en ella y pensar que se puede y entonces ¡se podrá! Sea la acción que sea, siempre será antecedida, aunque sea por fracciones infinitesimales de segundo, por un pensamiento que la genere. De ahí que si seguimos con nuestro estudio de hoy y deseas resultados distintos en tu vida, pues como ya vimos necesitarás llevar a cabo acciones diferentes en tu vida, pero ahora para llevar a cabo acciones diferentes, tendrás que albergar en tu mente distintos pensamientos a los que estabas acostumbrado. Literalmente hablando, necesitarás de una Nueva Conciencia. No podrás emprender acciones nuevas o distintas en tu vida, si no adquieres una nueva y diferente forma de pensar. Por eso en este punto, me encanta volver a parafrasear a Albert Einstein cuando dijo: “No podemos resolver un problema con el mismo nivel de pensamiento con que lo creamos”. ¡Es exactamente lo que te estoy explicando hoy! Por ejemplo: si alguien usa su automóvil sin afinar, contaminando el ambiente constantemente y haciendo tanto daño a la salud de las personas (ese es el resultado de su acción), seguirá engendrando ese problema de salud mientras siga con el mismo nivel de pensamiento en donde no conoce acerca del daño que causa, pero si eleva su conciencia, sólo y exclusivamente si eleva su nivel de pensamiento, y desde ese nuevo nivel de conciencia, ahora desde ahí logra darse cuenta con ese nuevo pensamiento del daño que causa, sólo hasta entonces se detiene y cambia la acción, y ahora la personas hace algo distinto yendo a arreglar su automóvil y hasta sintiéndose mal por haberse atrevido a contaminar tanto antes; ahora, con una Nueva Conciencia de la salud ambiental, el conocimiento de la importancia de que lo que cada uno de nosotros hace trasciende en el ambiente, es entonces cuando cambia la acción y el resultado es distinto, y se soluciona el problema. No hay cambio en los resultados sino hasta que hay una nueva acción, engendrada por una Nueva Conciencia.

También sé que cambiar de forma de pensar es lo que a mucha gente le cuesta trabajo, y más si ya rebasó los 30 años de edad. ¡Pero se puede!

Se puede adquirir una Nueva Conciencia en cualquier momento de la vida. Nunca es tarde. Se puede cambiar tan sólo si se desea con fervor y por lo mismo, se paga el precio. El precio de adquirir nuevo conocimiento, y luego de los 30 años en promedio, cuando se termina estadísticamente una etapa de estudiante de clásicos modelos educativos, da flojera volver a tomar los libros y leer o asistir a seminarios especializados para adquirir nuevo conocimiento. Se cuentan en miles de miles los adultos que conozco por mis conferencias que disfrutan atenderlas, pero que no se atreven a tomar un libro para continuar con el aprendizaje. La holganza para seguir aprendiendo es el desafío en este nivel.

Continuando con este análisis, así como todo resultado es consecuencia de una acción, y toda acción es consecuencia de un pensamiento. Ahora… ¿Qué genera un pensamiento? ¿De dónde surge un pensamiento? ¿Cómo nace un pensamiento? Respuesta: de la Información. De la información que tú elijas meter a ti. Y si deseas una Nueva Conciencia, un nuevo nivel de pensamiento, entonces necesitas “abrir tu mente” a nueva información. Esto es lo que significa abrir tu mente.

De esa manera podrás ver una vez más lo interesante y revelador de mi esquema en esta cascada retrógrada de eventos donde llegamos al origen de todo: la información que tú decides investigar para conocer. Pero sólo la podrás conocer si abres tu mente a esa nueva información.

Así, te quiero explicar que “abrir tu mente” significa abrirte en actitud, tiempo y espacio necesarios para adquirir información que nunca antes habías conocido. ¡Eso es abrir tu mente! Necesitas elegir darte el tiempo necesario para estudiar nueva información. Necesitas elegir deliberadamente asistir al espacio a donde irás a adquirir esa nueva información (sala de conferencias, escuela, instituto, universidad, salón de eventos). Necesitas elegir deliberadamente una actitud de curiosidad y una postura de sincero aprendizaje, poniendo toda tu atención y capacidad de concentración en el proceso de adquirir la nueva información. ¡No hay otra fórmula! Esta es.

Acepta esto: “No hay mayor manifestación de ignorancia que opinar de algo que no se sabe”. Y aun así, hay gente que opina con enunciados matizados de aparente certeza o evidencia. ¡Qué impresión, no crees? Conozco enorme cantidad de personas que les encanta opinar de lo que realmente no saben gran cosa. Y con amor compasivo los escucho, pero no dejo de admirarme de su atrevimiento.

Quiero analizar un rato más contigo este punto. Repito, si lo que deseas es un resultado distinto en tu vida, irremediablemente necesitas llevar a cabo acciones diferentes en tu vida, hacer cosas que nunca antes habías hecho, y para ello se requiere de adquirir una Nueva Conciencia, y para lograr esto último, se necesita conocer nueva información, un conocimiento que nunca antes habías tenido. Así mismo, para adquirir ese nuevo conocimiento se requiere de tu disposición para aprender (en tiempo, espacio y actitud), y esto es abrir tu mente. Deduzco las siguientes cuatro condiciones para abrir tu mente:

1) Necesitas de una actitud sin prejuicios para lograr aprender algo nuevo. Reza un proverbio chino: “Para poder disfrutar una taza de té, primero hay que vaciarla de ti”. Y claramente se refiere a que necesitamos sacar la información que llevamos dentro desde hace tantos años para dar espacio y disfrutar de lo nuevo. Esto se logra haciendo tu ego a un lado dándote la oportunidad de escuchar algo sin prejuicio alguno. Y cuando tu mente enfocada en tu ego (aquel que siempre cree tener la razón y estar en lo cierto) te juegue una treta y ahí te atrapes prejuzgando la información que apenas estás recibiendo, ¡detente! Atrápate sabiendo que se trata de tu entrometido ego y con el simple hecho de observarlo lo puedes hacer a un lado y continuar escuchando si prejuicios. Deliberadamente elige escuchar hasta el final, hasta el final de toda la información que puedas obtener, para entonces, incipientemente atreverte a emitir juicios propios en virtud de lo que profundamente has estudiado. No antes.

2) Necesitas darte el tiempo para conocer. (O a decir verdad, necesita interesarte, porque sólo así encontrarás el tiempo). Si deseas aprender verdaderamente de algo, te va a llevar tiempo y necesitarás invertir mucho de él para investigar. “Roma no se hizo en un día”, y por supuesto que las prisas que normalmente tiene la mayoría de la gente, hace que caiga en uno de los más tremendos absurdos: querer un resultado duradero y sólido, invirtiendo poco tiempo en la información que lo sustenta. ¡Imposible! Pero aún así, hay gente que cree que se puede. Ni hablar, se trata de un estado de conciencia en donde todavía se cree en las fantasías. Sin embargo, de lo más revelador que he aprendido en 18 años como orador y maestro, es que la gente que dice no tener tiempo, la verdad es otra. No es que no tenga tiempo, lo que pasa es que no tiene interés. Porque sólo cuando hay verdadero interés, misteriosa y mágicamente surge el tiempo. La premisa funciona así para todos: Tengo tiempo sólo para lo que me interesa.

Recuerdo cuando hace más de un año le dije a un amigo mío que le quería presentar un extraordinario proyecto que le ayudaría a su crecimiento, le pregunté si tenía tiempo en su apretada agenda para irnos a cenar y ahí se lo presentaría. Me dijo que no, que en verdad no tenía tiempo. Pero en ese momento, pasó una guapísima mujer a su lado y le dijo: “A ver cuándo nos vamos a cenar licenciado”, a lo que mi amigo respondió sin chistar: “Si se te antoja… hoy mismo vamos…”. ¡Y se lo dijo en mi cara! Pues claro, para mucha gente piernas, muslo y pechuga mata Ariza. No es que la gente no tenga tiempo, más bien no tiene interés; pero si logra interesarse, entonces el tiempo siempre surge, por más apretada que esté una agenda. Sé de esto.

Ahora bien, fíjate cómo está concatenado todo. Si observas el punto 1, el inmediato anterior, te sugerí una actitud sin prejuicios para aprender algo nuevo, y si la logras, entonces cabe una enorme posibilidad de que surja el interés en ti al conocer bien el nuevo conocimiento, y si surge el suficiente interés, entonces te darás el tiempo para investigar más.

3) Necesitas ir a el lugar adecuado para informarte. Por supuesto que adquirir nueva información en un lugar ad hoc es motivante. Parto de la base de que cuando quieres adquirir información, cualquier lugar es bueno, pero siempre es más recomendable adquirirlo en ese lugar en donde se encuentra la meca de dicho conocimiento. Eso te inspirará. Si quieres aprender de arte oriental, asiste a una escuela del tipo; si quieres aprender cómo mejorar tu economía y finanzas, asiste a ese lugar que se especializan en enseñar eso. Desplazarte al lugar idóneo te resultará motivante para aprender. Ahí se juntan los que saben y los que quieren aprender lo que ahora a ti también te interesa.

4) Necesitas aprender de quien realmente sabe. ¡Elige a un verdadero maestro para enseñarte! Elige a un experto. Elige a quien se nota a todas luces que ya logró lo que tú quieres lograr. Siempre he recomendado en mis conferencias lo siguiente: Hazle la pregunta correcta a la persona correcta y siempre obtendrás la respuesta correcta. De lo contrario, tardarás en lograr la excelencia en aquel nuevo resultado que deseas. Es como aquella señora que quiere mejorar su economía personal y le pregunta a su comadre cómo hacerlo. Y la comadre está igual de pobre que ella. ¡No! Aunque la comadre sea muy bien intencionada y tenga un muy rico café en su casa para conversar, si su economía está mal, no es la persona idónea para preguntarle cómo mejorar las finanzas personales. Y un error así nos pasa mucho, le preguntamos cómo bajar de peso a un gordito, o cómo vivir más en paz a un ansioso y agresivo ser. Obsérvalo y mira cómo es común equivocarnos al elegir a quién le preguntamos. Busca al experto que más cerca tengas de ti. Y ¡prepara bien tus preguntas! Para que no te pase que cuando tengas a una persona tan exitosa junto a ti, de la pura impresión, ahí cuando está listo para ti, ni sepas qué preguntar o preguntes una tontería. Prepara tus preguntas para el encuentro. Piensa bien lo que quieres saber y pregunta concretamente y con verdadera disposición de aprender.

Para mí, todo esto es abrir la mente. No sólo es una frase bien intencionada: “Abre tu mente”, sino que es todo un trabajo que va desde actitud, tiempo, espacio y persona. Y espero hoy habértelo explicado amplia y claramente

La verdad, nos queda poco tiempo. Tengas la edad que tengas, nos queda poco tiempo. Y una última recomendación es que, partiendo de esa conciencia del poco tiempo que nos queda, pues te invito a que lo optimices lo más que puedas. ¿Cómo? Pues invirtiendo el tiempo sólo en adquirir aquella información que te lleve al resultado que deseas obtener. Para mí, eso es gran parte de la optimización del tiempo. De lo contrario, te aseguro que invertir tiempo en algo que no te llevará al resultado que quieres, es perder tu tiempo, y mira el poco que queda.

Al final si logras la congruencia concatenada de eventos, buscando un nuevo y diferente resultado en tu vida, haciendo lo indicado para ello, inspirada esa nueva acción en una Nueva Conciencia, y ésta a su vez adquirida por la diferente información a la que te has permitido tener acceso, verás muy pronto y con todo fulgor que lo que parecía imposible se empieza a hacer posible, que lo que era un misterio se te hace claro, que lo que parecía difícil lo empiezas a sentir fácil, que lo que aparentaba ser inalcanzable ahora lo tienes en tus manos, que lo que te parecía privilegio de pocos ahora lo tienes tú también, que lo invisible se hace visible… y cuando logres ese resultado distinto que tanto querías en tu vida, ese nuevo nivel para ti, el indescriptible y enorme grado de disfrute con tu nuevo resultado de vida te hará vibrar de… ¡Emoción por Existir!

– Alejandro ArizA.

viernes, 10 de diciembre de 2010

¿¿Por qué a algunas personas les va bien a pesar de lo que les pase??

Por Lic. Malvina Lizi
Puede ser que ya conozcas historias como estas: niños que a pesar de grandes dificultades se convirtieron en adultos exitosos, pero ¿¿sabes cómo lo lograron??

Boris Cirulnik fué el niño de apenas 6 años que perdió a su familia en los campos de concentración, pero que logró escapar del arresto nazi para convertirse en un renombrado psiquiatra, cuyo mensaje es queel amor puede curar vidas destrozadas.

El joven chino Liu Wei perdió ambos brazos a los 10 años, pero llegó a convertirse en el pianista que hoy conmueve a todos.

NickcVujicik nació sin piernas ni brazos, se ha graduado de la universidad, fundó una organización para las personas con discapacidad física, hoy viaja por todo el mundo con la misión de inspirar a la gente.

¿Cómo es que han logrado salir adelante?

La resiliencia es la habilidad de moverse a través de la adversidad y emerger entero y triunfante.

Las personas que son resilientes aceptan lo que ha sucedido, pero se resisten a definirse a sí mismos por lo que pasó. Resiliencia es el niño de un hogar abusivo y disfuncional que se gradúa del colegio con el mejor promedio; es el hombre discapacitado que se convierte en escritor y artista. Estas son personas comunes que se enfrentan a circunstancias extraordinarias, y encuentran dentro de sí mismos la capacidad de prevalecer.

Resiliencia no es un sentimiento de optimismo falso, o pensar que todo siempre saldrá bien.
Es sobre ser realista acerca de lo que pasa, experimentar sentimientos intensos, y aún así no darse por vencido. Resiliencia es comprometerse con la vida. Involucra ser auténticos con nuestra experiencia para llegar hasta el otro lado, antes que dar vueltas sobre lo mismo, deseando que desaparezca.

Es común, aprehensible y disponible para todos nosotros.

La esencia de la resiliencia: No ser una víctima.
Cómo ser resiliente? La respuesta más corta es: no te identifiques a tí mismo como una víctima.
La gente resiliente entiende que cualquier cosa puede pasar. Ellos saben que el mundo no es justo y que cosas difíciles pueden pasarle aún a la gente más buena o maravillosa. Ellos sienten sus reacciones emocionales, luego buscan una forma de levantarse a sí mismos y siguen adelante. Puede llevarles un tiempo largo y avanzar a pasos pequeños, pero cada pequeño movimiento que hacen es hacia vivir, no sólo existir.

Ser resiliente significa entender que no podemos controlar lo que nos sucede, pero podemos controlar como nos relacionamos con lo que sucede. Nosotros podemos elegir. Podemos dejarnos llevar por los eventos trágicos de nuestras vidas, dejando que tiñan nuestra vision denosotros mismos y el mundo, o podemos prosperar.

La buena noticia es que el sentimiento de ser víctimas es perpetuado por las historias que nos contamos a nosotros mismos. Por qué esto es una buena noticia? Porque ser una víctima no es inherente a los eventos que nos acontecen. Es una elección que hacemos mediante los pensamientos en los que ponemos nuestra atención.

Prestar atención a un pensamiento es como darle fertilizante a una planta (de lo que nos alimentamos, es lo que se convierte en nuestra realidad).
¿Qué estás alimentando con tus pensamientos y tu atención?

Descubre tu resiliencia interior:

Estudios sobre personas resilientes revelaron un número de cualidades que animan a prosperar y crecer, sin importar que circunstancias ocurran:

-Relaciones fuertes con personas que animan, apoyan, y dan confianza.
-Permitirse experimentar sentimientos fuertes (miedo, ira, pena) sin evitarlos.
-Habilidad para hacer un plan y llevarlo a cabo
-Confianza. Una actitud de "yo puedo" en vez de "yo no puedo", confiando en las habilidades de uno mismo.
-Capacidad para aprender de las experiencias de la vida. Las personas que salen de circunstancias desafiantes a menudo informan de haber tenido una revelación (por ejemplo, tener una gran claridad hacerca de la vida y apreciacion por los seres queridos). Ellos están agradecidos de lo que la experiencia ha traido a sus vidas.
-Auto cuidado. La gente resiliente estan atentos a sus propias necesidades. Ellos cuidan de sí mismos y buscan ayuda cuando la necesitan.

Gente común, como vos, son capaces de moverse y florecer en sus vidas a pesar de las tremendas dificultades. Somos tan afortunados de que tenemos la oportunidad, en cada momento, de elegir la vida.

Y tú ¿eres resiliente? Que has aprendido acerca de lidiar con las circunstancias difíciles de la vida?

Creando la Prosperidad en mi Mente

Anónimo

Un domingo después de haber oficiado misa encontré un papel con la siguiente nota:

“No había comprendido hasta que lo mencionaste, que es la gente rica la que es espiritual y que los esclavizadores y amos están en el camino correcto”, hacía referencia al tema que se tocó, “la esclavitud”.

No hay duda de que el escrito parecía sarcástico, y que sus comentarios expondrían lo absurdo de mi enseñanza.

Reflexioné sobre lo fascinante del escrito y concluí que en muchos casos, la gente rica está funcionando en un sentido de conciencia más alto que la gente pobre. ¡Ésa es la razón de que ellos sean ricos!

También creo que todos los seres humanos tenemos una predisposición hacia la prosperidad, ya sea positiva o negativa.

El hecho de que la gente rica ha amontonado abundancia indica que está viviendo por lo menos algunas de las leyes espirituales que gobiernan la prosperidad. Por supuesto, que esto no significa que toda la gente rica es espiritual y todo pobre no lo es.

La prosperidad es una sinergia de varios factores, incluidos: una conexión espiritual fuerte, salud óptima, grandes y fructíferas relaciones, vocación gratificante, y los aspectos materiales. Igualmente, la gente rica que está enferma, amargada y sola no es ciertamente próspera.

De la misma manera, aunque seas sano, espiritualmente centrado y tienes un buen matrimonio, pero luchas para pagar la renta o tus tarjetas de crédito cada mes no eres, ciertamente, próspero. Y lo más cierto es, que no estás experimentando la armonía espiritual que tu Creador te está ofreciendo.

En el libro “Como piensa un hombre,” James Allen comenta cuán usual es que la gente diga¨: “Muchos hombres son esclavos porque hay un opresor, - ¡dejadnos odiar el opresor!.” Sin embargo la gente dice: “¡Un hombre es un opresor porque tiene esclavos!, … ¡dejadnos desdeñar a los esclavos!“

La verdad es que ambos los esclavos y el opresor, son co-creadores en ignorancia, carencia, y limitación. Mientras que parece que son víctimas uno del otro. En realidad, son víctimas de sí mismos.

Un opresor no puede sostener prosperidad porque él está exigiendo más de lo que él da, y arruinará en última instancia su propia conciencia. Un esclavo no se da suficiente valor a sí mismo, y termina además sumido en un estado de bancarrota espiritual.

Una persona seguirá siendo débil, dependiente y desgraciada si continúa rechazando levantar su propia conciencia y darle sentido a su vida.

Citando otra vez del libro de Allen :

“Un hombre fuerte no puede ayudar a uno más débil a menos que el débil esté dispuesto a ser ayudado, y además de eso, el hombre débil debe ser fuerte por sí mismo, él debe, por medio de sus propios esfuerzos, desarrollar la fortaleza que él admira en otros. Nadie, a no ser uno mismo, puede alterar esta condición.”

Será imposible ser próspero, si has sido programado para ser espiritualmente pobre. Especialmente, si ni siquiera estás enterado de que estás siendo programado a un nivel subconsciente.

Por supuesto que a través de la TV, radio, periódicos, el Internet, gobiernos, instituciones religiosas, etc., te han programado, a nivel subconsciente, de que el dinero es malo y que la gente rica es malvada y que el ser pobre es espiritual. Esto te está haciendo entender, que Bill Gates, Ross Perot, Ted Turner, y otros multimillonarios han vendido sus almas, y ya les llegará el día de su ajuste de cuentas.

Para percibir la propia prosperidad espiritual, plena, tienes que desarrollar la prosperidad en TODAS las áreas de tu vida. Si todo está funcionando bien en apariencia, pero no tienes mucho dinero – es que faltan algunos elementos espirituales.

Me causa dolor ver a la gente padeciendo pobreza y carencias en su vida.

Antes de hallar mi destino en la iglesia, lugar a que eventualmente llamaría hogar, yo era un desempleado, no tenía coche, tenía una deuda que pagar de $55.000, y estaba vendiendo mis muebles para reunir dinero y poder comer.

Mi salud estaba afectada, mis relaciones eran un lío, y no podía ser más infeliz. Al momento que iba vendiendo mis muebles esto me daba para comer macarrones con queso tres veces al día. Y entonces descubrí una cosa muy fascinante...

Empecé a entender que el éxito y la prosperidad no dependen de las oportunidades, la suerte, el entrenamiento, la educación, o las habilidades desarrolladas. Tiene que ver con el estado de la conciencia así como del sentido de la vida y las creencias que guardamos en nuestra mente, sean conscientes o subconscientes.

Con base en mi propia experiencia y en la del “círculo de perdedores” al que estuve asociado los primeros 30 años de mi vida puedo decir que si alguien nos hubiera dado un programa de trabajo en casa diseñado para hacernos millonarios, no hubiera funcionado, … ¡seguro que no!. ¿Por qué ? Porque no teníamos la idea o el sentido de ser sanos, ricos o felices. Éramos “víctimas profesionales”.

Cuando abrí un restaurante el gobierno inició los trabajos para la construcción de la carretera, en el mismo lugar. La vez que tuve un socio corrupto, la economía fue mala. Al final Hacienda clausuró mi restaurante por evasión de impuestos, y me hizo una auditoría judicial. Lo cual me dejó en la situación que les conté anteriormente.

Es increible que cuando tus amigos tienen una tragedia peor que la tuya, tienes que contarle, inmediatamente, que tienes un tumor, un meteorito que cayó en tu coche, o alguna otra calamidad para asegurarte que “perteneces al su club”.

Eso es lo que hice por 30 años.

Habiéndolo perdido todo, me paré a mirar los factores externos que me afectaron, el gobierno, mi socio corrupto, hacienda, etc. y comencé a mirar los factores internos. Específicamente, me pregunté, -“¿quién fue la persona que siempre estuvo en la escena del crimen?” - Por cierto, la respuesta que vino a mí no me agradó, pero era la verdad: Todos los factores externos se habían manifestado por mi causa:

· Tener miedo subconsciente al éxito o fracaso;

· Carencia de autoestima, y

· No creí que era digno del éxito.

Es muy fácil llorar y ser víctima y lograr con eso tu compasión, consideración, o condescendencia, etc. Y por supuesto, me rodeé de otros amigos que eran víctimas iguales a yo. Podíamos reunirnos y en cada oportunidad compartir nuestras tragedias y miserias el uno con el otro.

Es verdad, la gente está siendo lanzada a la calle pero es porque no pueden pagar sus hipotecas. Es verdad que otra gente no tiene ni para pagar la reparación de una pinchadura de neumáticos ocurrida camino a su entrevista para un trabajo bien remunerado, pero eso es por la predisposición negativa que tienen a la prosperidad.

La pobreza no es la ausencia de dinero y de cosas que ocupan tu mente. Prosperidad no es abundancia de dinero o de cosas que ocupan tu mente. La pobreza y la prosperidad son los extremos de una misma cualidad, la abundancia y ésta se manifiesta además del dinero con la alegría de vivir, la armonía con los seres humanos y la salud.

Cuando comencé a estudiar las leyes que gobiernan la prosperidad, abandoné los principios de la desesperación...y con el tiempo he aplicado con muy buenos resultados los Principios de la abundancia.

Apliqué esos principios, y he logrado la abundancia en todas las áreas de mi vida, de maneras cada vez mayores.

Esto solamente fue posible porque estuve dispuesto a enfrentar mis debilidades, descubrir y eliminar la “carencia insidiosa” que tenía programada en mí, y sustituirla por una programación positiva. Desde ese día, estoy siempre alerta, atento de lo que veo y oigo, procuro convivir con la gente con actitudes positivas y llenas de abundancia. Tuve que salir de mi zona de cómoda protección, enfrentar con valentía mis temores, y enfrentar mis creencias negativas.

El dinero es parte de la magia en la vida. Es una fuerza que te permite a ti ser tú mismo. Permite que vayas a donde quieras ir, y que hagas lo que desees hacer, y te convierte en quien desees ser. ¡El dinero es Dios en acción!
La pobreza hace a la gente mentir, engañar, estafar, robar e incluso matar. No hay NADA espiritual relacionado con la pobreza. Sí, realmente, la pobreza apesta.

Algunas de las personas de mi audiencia sienten una fuerte conmoción cuando yo hago la declaración de que es un pecado ser pobre. Por supuesto, Charles Filmore dió una gran sacudida a la comunidad religiosa en sus días, cuando él hizo la misma proclamación hace ya casi 100 años atrás.

La traducción real de la palabra pecado, que significa “perder la marca/señal”. El Curso de “Milagros” define al pecado como la carencia de amor. Creo que ambas caracterizaciones son válidas.

Si eres pobre, estás faltando a la marca/señal que tu Creador ha puesto en ti.

Cuando estás proporcionando valor verdadero al universo, creando abundancia, éste te recompensa con riquezas.

Esa es la forma en la que funciona el universo. A toda hora, sin excepción.

Para convertirte en multimillonario, primero tienes que convertirte en la clase de personas que puede manejar millones de dólares con responsabilidad. Debes proporcionar un gran valor a un gran número de personas, que estarán dispuestas a negociar parte de ese dinero tan duramente ganado.

La novela, “Atlas encogido” de Ayn Rand, debería ser una lectura obligada para la gente que busca referencia acerca de la prosperidad.

Otro trabajo suyo, y que es más relevante aún, es su libro “La virtud del egoísmo”.

Cuando hablo a la audiencia o escribo un libro como éste, es porque deseo que las personas entiendan una cosa muy simple, pero muy importante. No pueden ayudar a otra persona a menos que primero se hayan ayudado a sí mismos. O como el Reverendo Ike diría, la mejor cosa que puedes hacer por la gente pobre, es no ser uno de ellos!

No le sirve a Dios ni te sirve a ti si estás quebrado, enfermo, infeliz, o si tienes relaciones que no funcionan.

Tienes que CREER que eres DIGNO DE PROSPERIDAD EN TODAS sus formas. Entonces, mientras camines por la senda espiritual de la conciencia, encontrarás que la abundancia se manifiesta más y más cada día.

Y entérate de que estoy viniendo desde un lugar de amor, y deseando lo mejor para ti.

¡Deseo que seas sano, feliz y rico!


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